El fin de semana se llevó a cabo la XLV Muestra Gastronómica de Santiago de Anaya. Este evento, consolidado como el encuentro más emblemático del patrimonio hidalguense, reunió a más de mil 300 cocineras y cocineros tradicionales. El objetivo principal fue honrar la cocina técnica y fortalecer la identidad comunitaria a través de ingredientes transmitidos por generaciones.
Los protagonistas del sazón tradicional
Bajo el lema “Todo lo que florece, se arrastra, camina, corre o vuela… ¡va pa’ la cazuela!”, los participantes presentaron platillos únicos de la región. Esta edición reafirma al Valle del Mezquital como un referente internacional de la gastronomía basada en elementos locales.

Los ganadores del concurso en la categoría de Platillo Tradicional fueron:
- Primer lugar: Ángela Hernández Hernández (Ixmiquilpan), por su guajolote tierno horneado.
- Segundo lugar: Eusebio Pérez Mejía (Santiago de Anaya), con un mole de olla con tortas de escamoles.
- Tercer lugar: Florencio Dajui Cruz (Ixmiquilpan), con nopales acompañados de insectos y flores.

Cultura e identidad en movimiento
Además del concurso, el programa incluyó presentaciones artísticas y el tradicional recorrido de cocineras, elementos que buscan preservar el patrimonio inmaterial de Hidalgo. La presencia de Tlaxcala enriqueció el intercambio cultural mediante sus propias cocinas y actos artísticos.

Este evento no solo celebra la comida, sino que asegura la continuidad de los saberes de los pueblos originarios frente a la modernidad. Para el ciudadano, significa la oportunidad de conectar con sus raíces y apoyar la economía de las comunidades del Mezquital.






