En Xochicoatlán, un grupo de pobladores se movilizaron para llevar víveres a comunidades incomunicadas. Sin embargo, su labor se tornó aún más crucial cuando se encontraron con un docente del CONAFE atrapado en el lodo reblandecido tras un derrumbe.
Un acto de valor y solidaridad
El maestro, procedente de la comunidad de Tenango, en Tepehuacán de Guerrero, había salido con la intención de verificar la situación de las escuelas locales y entregar apoyo a sus colegas.
A pesar de las adversidades, su compromiso con la educación lo llevó a emprender este viaje. Gracias a la rápida acción de los vecinos, logró ser rescatado antes de que la situación se volviera más crítica.
La fortaleza de la comunidad
La determinación de los habitantes no solo sirvieron para salvar al docente, sino que también son un ejemplo de cómo, en tiempos de crisis, la unión y la acción colectiva pueden marcar una diferencia significativa.
La historia del rescate en Xochicoatlán es un recordatorio inspirador de la importancia de ayudarnos los unos a los otros, especialmente en momentos difíciles.






