Cinéfilos pachuqueños vivieron momentos de incertidumbre la noche de este domingo 2 de agosto, luego de que una alarma de emergencia obligó a desalojar el complejo de Cinépolis en la plaza comercial Galerías Pachuca. El incidente interrumpió las proyecciones en salas que lucían abarrotadas por tratarse de un fin de semana familiar en la capital hidalguense.
El desalojo comenzó cuando las sirenas resonaron en las instalaciones y el personal del cine comenzó a coordinar la salida de las distintas salas. Ante la mirada atónita de los asistentes, los empleados aplicaron los protocolos de evacuación solicitando calma y un repliegue ordenado hacia las áreas seguras de la plaza, aunque en un inicio no se dieron explicaciones claras sobre el motivo del desalojo.
Un sobrecalentamiento que encendió las alarmas
Tras la llegada de elementos de Protección Civil de Pachuca, se confirmó que la emergencia fue provocada por la presencia de humo procedente de una batería portátil que sufrió una falla y explotó dentro del complejo. Los cuerpos de rescate inspeccionaron minuciosamente el área para descartar riesgos mayores o daños estructurales en el inmueble, determinando que no existía peligro para la ciudadanía.
La situación derivó en opiniones divididas entre los asistentes. Si bien muchos reconocieron la efectiva respuesta del personal para evitar estampidas y mantener el orden, otros pachuqueños expresaron su molestia ante la falta de comunicación inmediata sobre el reembolso de sus entradas o la reprogramación de las películas.
Seguridad e incidentes en centros comerciales de la capital
Este tipo de sucesos pone nuevamente sobre la mesa la importancia de la prevención en inmuebles de alta afluencia en la capital del estado. Complejos como Galerías Pachuca concentran a miles de personas cada fin de semana, por lo que las revisiones periódicas a sistemas de alerta y la preparación del personal resultan determinantes para actuar ante cualquier eventualidad sin caer en el pánico masivo.
Se prevé que la administración del complejo cinematográfico reactive sus operaciones habituales tras descartarse riesgos, además de emitir la información correspondiente para compensar a los usuarios afectados por la cancelación de las funciones.




