El gobierno de México, a través de la Secretaría de Economía y la Secretaría de Salud, ha dado un paso monumental hacia el fortalecimiento de la industria farmacéutica en el país con el anuncio de una inversión total de 12 mil 250 millones de pesos, gracias a la colaboración de cuatro destacadas empresas: Boehringer Ingelheim, Carnot Laboratorios, Bayer y AstraZeneca, que incluirá la instalación de una planta en Hidalgo.
Esta inversión no solo representa una inyección de capital, sino también la creación de oportunidades laborales, con una proyección de 3 mil 120 empleos directos altamente especializados.
Crecimiento económico y oportunidades laborales
Edmundo Jiménez Luna, director general de Carnot, mencionó que, particularmente en Hidalgo, se generarán 600 empleos directos y al menos 5 mil indirectos con el nuevo centro de manufactura farmacéutica y biotecnológica de última generación.
Este espacio no solo estará diseñado para abastecer el mercado local, sino que también tendrá la capacidad de exportación a más de 30 países.
En sus palabras, Jiménez señaló que "esta nueva planta en Hidalgo refleja nuestra confianza en el talento mexicano y nuestro compromiso con el país".
Impacto en la soberanía sanitaria nacional
El secretario de Salud, David Kershenobich, enfatizó que este paquete de inversiones posiciona a México como un líder regional en el ámbito farmacéutico. A través de este esfuerzo, se buscará fomentar la fabricación local de medicamentos esenciales, lo que resulta crucial para la soberanía sanitaria nacional.
Al promover la infraestructura productiva modernizada, no solo se generará empleo, sino también se asegura un futuro más saludable y sustentable para los mexicanos.




