El avistamiento de una nube embudo la tarde de este jueves 28 de mayo generó asombro entre los habitantes del sur de Pachuca, un fenómeno meteorológico que, aunque espectacular, encendió las alertas por su imponente forma. El vórtice en rotación suspendido en el cielo pudo ser observado desde distintos puntos, disipándose tras unos minutos sin registrar afectaciones.
Este suceso ocurre apenas un día después de la intensa granizadas que azotó la zona metropolitana, lo que demuestra la constante inestabilidad climática que afecta actualmente al estado de Hidalgo.
De acuerdo con reportes de especialistas meteorológicos, este fenómeno consiste en un cono de aire giratorio que desciende de una nube de tormenta cumulonimbo. La gran diferencia con un desastre mayor radica en que el vórtice nunca tocó la superficie terrestre.
El origen científico detrás del asombro
Estas formaciones se originan debido a fuertes columnas de aire rotatorio dentro de tormentas severas. El característico tono oscuro del cono se produce por la condensación de la humedad, resultado de los drásticos cambios de presión y temperatura.
La ciencia clasifica estas estructuras en dos tipos muy definidos:
- Tornádicas: Vinculadas a tormentas severas, antesala directa de un tornado si tocan base.
- De aire frío: Comunes en primavera, menos peligrosas y generadas por masas gélidas en la alta atmósfera.
Riesgos y diferencias con un tornado
Para la tranquilidad de la comunidad, es vital distinguir este avistamiento de un peligro real en tierra. La nube embudo mantiene su extremo inferior suspendido, por lo que no levanta escombros ni genera vientos destructivos en las calles.
Por el contrario, el tornado ocurre cuando la columna completa el ciclo y toca el suelo de forma violenta. Se exhorta a la población a mantenerse informados, ya que el desarrollo de estas nubes en la región revela que la atmósfera local posee la energía suficiente para crear tormentas de gran intensidad.






