El colectivo feminista Aquelarre Cihuacóatl realizó una campaña visual en Pachuca para conmemorar el 8M, utilizando imágenes generadas con inteligencia artificial. Esta iniciativa busca cuestionar la indignación social ante la intervención de espacios públicos frente a la gravedad de la violencia de género.
La organización difundió fotografías que simulan pintas realistas en monumentos y fachadas locales con consignas como "Ni una más" y "Nos queremos vivas". Con esta acción, las activistas pretenden trasladar el debate de las paredes hacia la protección de la vida de las mujeres.
El origen de la intervención simbólica
Esta estrategia surge como respuesta a las críticas recurrentes que reciben las movilizaciones feministas en Hidalgo cada año por los daños materiales a la infraestructura urbana. El colectivo busca evidenciar que el patrimonio puede restaurarse, mientras que las víctimas de feminicidio y desaparición representan pérdidas irreparables.

Históricamente, el debate público en la capital hidalguense tiende a polarizarse entre la conservación del centro histórico y el derecho a la protesta. Al utilizar herramientas digitales, el grupo logra posicionar su mensaje político sin realizar una intervención física inmediata en el mobiliario.
Impacto en la comunidad y el debate público
Para las ciudadanas de Pachuca, esta noticia resalta que el foco de la discusión debe centrarse en la seguridad y la justicia. La campaña subraya que "las paredes se limpian", pero las secuelas de la violencia persisten en el tejido social y en las familias afectadas.
Se espera que esta narrativa impulse una mayor empatía durante las marchas programadas para este domingo 8 de marzo. El colectivo mantendrá la difusión de estos materiales durante toda la jornada para invitar a la reflexión constante sobre las demandas de género.






