El secretario de Contraloría de Hidalgo, Álvaro Bardales Ramírez, respaldó con firmeza la eliminación de autorizaciones duplicadas en las contrataciones de los ayuntamientos. Aseguró que los fondos públicos no deben quedar atrapados en chantajes o intereses de los cabildos.
La controversia escaló luego de que el Ayuntamiento de Pachuca respaldara la minuta con 14 votos a favor y cinco en contra. Diversos sectores cuestionan si esta medida debilita los contrapesos locales frente al poder de los alcaldes.
Parálisis de obras afecta a comunidades
La Contraloría recibe quejas constantes de alcaldes, tesoreros y contralores internos por licitaciones bloqueadas. Esta parálisis administrativa retrasa directamente obras de agua, drenaje y pavimentación que la población exige a diario.
Vecinos y activistas reclaman que los regidores utilicen las aprobaciones finales para presionar por plazas o cuotas políticas. Esta práctica termina por castigar a las colonias más vulnerables de Hidalgo.
Vigilancia estricta sin pretextos
Álvaro Bardales aclaró que agilizar los procesos no otorga un "cheque en blanco" a los presidentes municipales. Las auditorías, comités de Contraloría Social y órganos de control mantendrán la vigilancia sobre cada peso.
Además, el retraso en la ejecución del gasto pone en riesgo fondos federales con plazos estrictos. De no aplicarse a tiempo, el estado enfrentará la devolución de recursos necesarios para el desarrollo local.
Los municipios deberán demostrar máxima transparencia en sus comités de adquisiciones mientras se vigila que los alcaldes no incurran en contrataciones arbitrarias.




