El gobernador Julio Menchaca Salazar informó sobre los históricos avances en infraestructura y modernización hídrica para el abasto de agua potable en la Zona Metropolitana de Pachuca, mediante un paquete de obras estratégicas ejecutadas a través de la Caasim.
Esta estrategia responde a una severa crisis de desabasto provocada por el crecimiento urbano desordenado, la apatía y la falta de visión que caracterizaron a los gobiernos estatales del pasado, según puntualizó el propio mandatario durante el evento oficial.
Para combatir este problema heredado, el ejecutivo hidalguense puso en operación un nuevo pozo de agua con capacidad de 34 litros por segundo en beneficio directo de 18 mil habitantes de la capital y de Mineral de la Reforma. Con esta entrega, suman ya diez pozos construidos en la presente administración, consolidando un seguimiento informativo tras las pasadas activaciones en el sector.
La diferencia presupuestal resulta abismal si se compara el gasto hídrico actual frente a los periodos de los exgobernadores Francisco Olvera y Omar Fayad. El secretario de Infraestructura, Alejandro Sánchez García, detalló que la actual administración ha ejercido 2 mil 960 millones de pesos mediante la Caasim solo para la zona metropolitana, destruyendo los viejos récords de inversión.
Para dimensionar el rezago, las autoridades estatales compartieron los datos duros de los periodos anteriores:
- Periodo 2011-2016: Invirtió solo 292 millones de pesos.
- Periodo 2017-2022: Destinó apenas 601 millones de pesos.
- Inversión conjunta pasada: Sumó 893 millones de pesos, una tercera parte de lo que se aplica hoy.
Modernización de plantas y prevención de inundaciones
Además de la perforación de pozos, el director de la Caasim, Juan Evel Chávez Trovamala, destacó la renovación de las plantas de bombeo de Tezontle y Nopancalco, instalaciones que tenían 49 años de antigüedad. Gracias a esto, se recuperaron 50 litros por segundo y se evitó la pérdida diaria de 4.3 millones de litros de agua por fugas y deficiencias.
Los trabajos en la región de la Bella Airosa también incluyen una inversión de 538 millones de pesos para edificar siete drenes pluviales destinados a mitigar inundaciones, así como la construcción de cuatro nuevos tanques de almacenamiento que darán servicio prioritario a zonas vulnerables como Campestre Villas del Álamo y El Venado.
El impacto directo para las familias pachuqueñas se espera se traduzca en una mayor presión de agua y una reducción notable en los días de tandeo. Veremos si se sigue cumpliendo.




