Hidalgo no quiere repetir amarguras pasadas. Ante la inminente llegada de la temporada más crítica de lluvias y ciclones, el Gobierno del Estado de Hidalgo y la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) instalaron formalmente el Puesto de Comando Interinstitucional para reaccionar en tiempo real ante cualquier contingencia.
El acto se llevó a cabo en las nuevas instalaciones de la estación de bomberos “José María Morelos y Pavón”. En el lugar, el gobernador Julio Menchaca Salazar recordó que las precipitaciones torrenciales de octubre de 2025 dejaron una huella imborrable. No obstante, enfatizó que la entidad transita por un proceso de reconstrucción respaldado por 8 mil 115 millones de pesos entre recursos federales y estatales.
Alerta roja en más de la mitad del territorio hidalguense
La titular de la CNPC, Laura Velázquez Alzúa, presentó un panorama que enciende los focos amarillos: 57 municipios de Hidalgo registran niveles de riesgo de inundación que van de medio a muy alto. A esto se suma el peligro constante por inestabilidad de laderas y deslaves en zonas serranas.
La funcionaria federal reconoció el fortalecimiento técnico e infraestructura de la entidad, señalando que en administraciones previas la protección civil permanecía en el olvido. Por su parte, el secretario de Gobierno, Guillermo Olivares Reyna, reafirmó que la estrategia está alineada al Programa Nacional de Protección Civil 2026-2030.
La voz ciudadana: entre la prevención y la exigencia de obras duraderas
Mientras el monitoreo con la Conagua y el Servicio Meteorológico Nacional se intensifica, en las calles y redes sociales la conversación pública refleja cautela. Ciudadanos en diversos municipios demandan que los recursos no solo se queden en Puestos de Comando o albergues temporales, sino que se traduzcan en infraestructura de desague funcional y limpia que evite pérdidas patrimoniales recurrentes.
Las autoridades aseguran contar con insumos, equipo y ayuda humanitaria preposicionada. Sin embargo, el verdadero examen para este esquema de coordinación será la fuerza de los próximos fenómenos meteorológicos que azoten a la región.




