Hidalgo se unió al Primer Simulacro Nacional 2026 bajo la coordinación del Gobierno del Estado, con el objetivo de evaluar los protocolos de emergencia ante un posible sismo de gran magnitud.
El Gobierno de Hidalgo informó que el ejercicio inició puntualmente en la capital del estado, involucrando tanto a trabajadores del sector público como a ciudadanos que se encontraban realizando trámites. Bajo la supervisión del gobernador Julio Menchaca Salazar, el Palacio de Gobierno en la Plaza Juárez de Pachuca fue evacuado de manera ordenada para medir los tiempos de reacción ante una contingencia real.
Este tipo de actividades se han vuelto fundamentales tras los eventos sísmicos históricos que han afectado la zona centro del país, buscando que la población no baje la guardia frente a desastres naturales.
Resultados y logística del simulacro
El mandatario estatal, Julio Menchaca Salazar, detalló que el desalojo del edificio gubernamental central se completó de la siguiente manera:
- Tiempo total: 3 minutos y 35 segundos.
- Población evacuada: 1,602 servidores públicos y 55 visitantes.
- Personal operativo: 28 elementos de la Subsecretaría de Protección Civil y Gestión de Riesgos.
- Equipamiento: Dos ambulancias, una motobomba y dos vehículos de ataque rápido.
Hipótesis de magnitud 8.2 en las costas de Guerrero
La seriedad del ejercicio radicó en su base técnica. La hipótesis planteada fue un terremoto de magnitud 8.2 con epicentro en Guerrero, específicamente a 55 km al noroeste de Acapulco. Esta simulación permitió a las brigadas de protección civil en Hidalgo trabajar con un escenario de riesgo elevado que pondría a prueba la resistencia de la infraestructura local.
Román Bernal Díaz, subsecretario de Protección Civil, destacó que el alcance fue estatal. En total, participaron 426 mil personas distribuidas en:
- 826 inmuebles federales.
- 615 edificios estatales.
- 181 municipales.
- 1,091 instalaciones del sector privado.
La importancia de la cultura preventiva
Más allá de los números, el reporte final de las autoridades indicó que la actividad concluyó sin novedades ni incidentes. Para el ciudadano común, estos minutos de pausa representan la diferencia entre la vida y la muerte en un evento real, especialmente en zonas urbanas densamente pobladas como la Zona Metropolitana de Pachuca.
Se espera que tras este primer ejercicio del año, las instituciones realicen mesas de análisis para ajustar los planes de evacuación en escuelas y hospitales que mostraron áreas de oportunidad en sus tiempos de salida.










