Cerca de 70 incendios forestales han sido detectados en lo que va del año 2026 en diversos puntos del estado, revelando una preocupante tendencia: el 90 por ciento de estos siniestros fueron provocados por acciones humanas. Así lo dio a conocer Román Bernal Díaz, subsecretario de Protección Civil y Gestión de Riesgos, quien hizo un llamado a la responsabilidad.
La mano detrás del fuego
Bernal Díaz detalló que la mayoría de estas igniciones se originan en pastizales, nopaleras o por la quema de basura descontrolada. Los municipios más afectados incluyen San Agustín Tlaxiaca, Lolotla, Almoloya, Tulancingo, Mixquiahuala y Epazoyucan, donde un incendio de 5 kilómetros ha sido controlado casi en su totalidad.
Si bien la mayoría de estos eventos no representaron riesgo para la población o daños materiales significativos, se registró el lamentable fallecimiento de un adulto mayor en la región Huasteca a causa de una quema descontrolada.
El subsecretario enfatizó que en las zonas siniestradas no se ha encontrado evidencia de causas naturales, confirmando que la acción humana es el principal factor. “Hay una veda de fuego en el estado; desafortunadamente no se está respetando,” lamentó, calificando de “muy irresponsables” a quienes prenden fuego sin precaución.
Explicó que el descontrol se debe a la hora inadecuada, la falta de personal y la presencia de viento, factores que hacen que estas quemas se salgan de control rápidamente.
Consecuencias legales y preventivas
Bernal Díaz recordó que existe la Norma Oficial Mexicana 015 para quemas controladas, y advirtió que la legislación contempla sanciones severas para quienes infrinjan la veda.
La Ley para la Protección al Ambiente del Estado sanciona la quema de cualquier material a cielo abierto sin autorización con una multa de 500 días de salario mínimo. La veda se aplica a todos los ecosistemas forestales, pastizales y matorrales, prohibiendo fogatas, quemas agrícolas, quema de basura, pirotecnia y globos de cantoya.
Es crucial que la población respete estas directrices y evite dejar residuos como vidrios, que pueden generar efecto lupa y provocar igniciones. Para el futuro, la colaboración ciudadana y el estricto apego a las autorizaciones municipales, horarios y calendarios específicos para el uso del fuego son indispensables para proteger nuestro entorno y evitar tragedias.






