#EditorialPasiónTuza ⚽ El club de piel delgada

En los últimos años el Club Pachuca ha vivido modificaciones en su organización, obligado por el crecimiento institucional, su idilio con la multipropiedad y el expansionismo deportivo. Estos cambios empresariales han hecho que evolucione de un club humilde a uno que ha aprovechado perfectamente el capitalismo del futbol moderno.

Actualmente no puede haber futbol profesional sin negocio, van de la mano y se entiende perfectamente, pero ese empoderamiento económico de los Tuzos ha sido inversamente proporcional a su capacidad de mantener el éxito deportivo en esta ciudad, donde Grupo Pachuca mantiene la base de su imperio; y no hablamos necesariamente de resultados, sino de un real esfuerzo por intentar conseguirlos.

Hace tiempo, cuando para Grupo Pachuca eran prioridad los Tuzos, los dirigentes salían a dar la cara en los momentos difíciles. Don Jesús Martínez, como todo un presidente, mostraba su loable autocrítica y la humildad que le caracterizaba para hablar ante la gente, afrontando, como cabeza de grupo, el mal paso del equipo. Para el Profe Fassi las crisis deportivas eran pasajeras, porque demostraba su liderazgo, su carácter y convicción en proyectos firmes. Ambos eran cercanos a la gente. Cuando tenían que explicar, lo hacían, cuando era necesario pedir paciencia, la solicitaban; pero siempre estaban en contacto con la afición.

Actualmente no hay un director deportivo que hable o un dirigente que se manifieste ante la crisis de estar penúltimos en la tabla. Por su parte, la fiel afición tuza no es mucha, pero tampoco es tonta, y se ha percatado de este desequilibrio en el que la humildad en la dirigencia ha sido sustituida por un elitismo de idea y acción que ha permeado absolutamente en el equipo.

La crítica de la afición contra dirigentes y jugadores que se está dando es ESPONTÁNEA, la forma en que los fanáticos blanquiazules han copado las redes sociales oficiales y las manifestaciones en tribuna son signo inequívoco de una percepción real, no hay hilos detrás de esto, es lo que siente la gente y es justificable. El PROBLEMA es la forma en que ha reaccionado el club.

La directiva ha guardado silencio ante las críticas, pero ha ejecutado un plan maquiavélico para reprimirlas. En un movimiento intolerante y totalitario decidió que espacios digitales que no tengan opiniones favorables deben ser censurados y/o aniquilados.

Así fue reportada y eliminada Pasión Tuza – Pachuca, la página de Facebook en la que llevábamos más de la mitad de los 18 años de nuestro movimiento compartiendo el sentimiento blanquiazul y dándole voz a la gente. Después de mucho esfuerzo, Pasión Tuza era la página más exitosa dedicada a los Tuzos, incluso con números de alcance superiores a la oficial, porque se hacía con dignidad, con honor a la verdad y a la libre expresión. Lo irónico es que la mayoría de los contenidos de nuestra página eran beneficiosos para la institución, pues resultaban una publicidad gratis para sus actividades deportivas.

Curiosamente algunas otras páginas de “aficionados”, alineadas al club, están publicando amenazas y emprendiendo bloqueos contra usuarios que comentan críticas hacia el club. Además, ha surgido una campaña contra los aficionados ideológicos, asegurando que nos “queda muy grande el club”. ¿Extraño?, no tanto.

También nos hemos enterado que hay ORDEN expresa en la seguridad del estadio para reprimir cualquier clase de manifestación sonora o de color de la afición local que sea de crítica contra jugadores o dirigentes. Ya vimos una vigilancia y seguimiento exagerado ante Toluca en la Copa MX en los sectores donde pueden surgir voces “incómodas”, y seguramente continuará en los siguientes partidos.

Todo este movimiento de censura por parte del club que amamos nos desconcierta. Esa piel delgada para la crítica sería destrozada si Pachuca fuera de los equipos mal llamados grandes, que verdaderamente tienen a toda la prensa encima. Lejos ha quedado la autocrítica de la directiva y la valorización hacia la gente que es tuza de corazón, los que siempre estamos, los que apoyamos, los que decimos las cosas como son porque también nos duelen las caídas.

Ojalá que el Club Pachuca entienda que una buena crítica de su propia gente también es aliento y que le hacen más daño los aplaudidores y apapachadores de oficio.

#AsíNoPachuca

#NoALaCensura

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