Este sábado, el presidente Donald Trump sorprendió con el anuncio de la captura del mandatario venezolano, Nicolás Maduro. Este suceso se produce tras un "ataque a gran escala" llevado a cabo por Estados Unidos contra Caracas y otras partes de Venezuela.
La captura de Maduro, quien estuvo en el poder desde 2013, ha generado indignación global e incertidumbre sobre su paradero y su futuro.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado que Nicolás Maduro y su mujer Cilia Flores están detenidos en el buque anfibio USS Iwo Jima y están camino de Nueva York para ser procesados por narcotráfico
En declaraciones a Fox News, el mandatario estadounidense también ha señalado que no hubo muertes estadounidenses durante la operación en Venezuela, aunque “unos pocos” soldados resultaron heridos.
Cargos y consecuencias
La fiscal general estadounidense, Pam Bondi, también comunicó que se han presentado cargos formales contra Maduro por narcotráfico y terrorismo.
Recordemos que ya en 2020, la justicia de EE.UU. había señalado a Maduro por narcotráfico, ofreciendo incluso una recompensa de 50 millones de dólares por información que ayudara en su arresto.
Trump ha argumentado que el mandato de Maduro es ilegítimo y que ha cometido fraude en las elecciones de julio de 2024.
Reacciones e indignación
Tras el ataque, las calles de Caracas amanecieron en silencio, con olores a pólvora y un despliegue policial notable.
La vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, ha exigido una "prueba de vida inmediata" de Maduro y su esposa, Cilia Flores.
El Gobierno de México condenó enérgicamente las acciones militares de Estados Unidos en clara violación del artículo 2 de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Países aliados de Venezuela como Rusia, Irán y Cuba rechazaron los ataques, al igual que países como Francia y China. La jefa diplomática de la Unión Europea pidió en tanto "contención".
España se ofreció como mediador para lograr una "solución pacífica" al conflicto.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, movilizó tropas a la frontera y reclamó reuniones de la OEA y la ONU "de inmediato".






