La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural de Hidalgo (Saderh) confirmó la presencia de 229 casos acumulados de gusano barrenador en la entidad, afectando principalmente a 36 municipios. Aunque la plaga ha generado alarma entre los productores, el titular de la dependencia, Napoleón González Pérez, hizo un llamado a la calma ciudadana, subrayando que el 100 por ciento de los animales afectados logran sanar con el tratamiento adecuado y que no existe riesgo para el consumo humano de carne o leche.
El gobierno estatal, a través de la Saderh, informó que este brote forma parte de una emergencia nacional que reapareció en México a finales de 2024. En Hidalgo, el primer caso se detectó en febrero de este año, y actualmente se mantienen 99 focos activos. La plaga es causada por la larva de la mosca Cochliomyia hominivorax, la cual deposita sus huevecillos en heridas abiertas de mamíferos, alimentándose de tejido vivo.
Municipios afectados y especies en riesgo
La distribución del parásito ha alcanzado zonas críticas del estado. Según los datos oficiales de Senasica, la incidencia se concentra de la siguiente manera:
- Zonas con más casos: Huehuetla (19), La Misión (17), Tenango de Doria (8) y Huejutla de Reyes (5).
- Especies impactadas: 187 bovinos, 14 caninos (perros), 5 equinos, 4 porcinos y 4 ovinos.
- Alcance: La plaga tiene presencia en el 42% del territorio estatal (36 de 84 municipios).
Este evento marca el regreso de una plaga que se consideraba erradicada en México desde 1991. El seguimiento informativo muestra que, tras meses de contención en la frontera sur, el parásito logró avanzar hacia el centro del país debido a la movilización de ganado no supervisada.
Acciones de control y prevención ciudadana
Para frenar el avance, se instalará un comité interinstitucional donde participarán la Sader federal, el Comité Pecuario y autoridades municipales. La estrategia dividirá al estado en regiones de responsabilidad para cubrir los 84 municipios, incluso aquellos que aún no presentan casos activos.
Es fundamental que los dueños de mascotas y ganaderos del estado realicen inspecciones diarias. El tratamiento consiste en la limpieza profunda de las heridas y la aplicación de larvicidas específicos que detienen la "gusanera" de inmediato.






