Con tecnología local y millones de semillas envueltas en arcilla, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de Hidalgo (Semarnath) busca devolverle la vida a las zonas forestales más devastadas del territorio hidalguense.
La estrategia integra la innovación del proyecto Agrlofly, un sistema de dispersión aérea diseñado por estudiantes del Conalep en Mineral de la Reforma.
Tecnología al rescate del medio ambiente
El plan contempla el uso de drones agrícolas y helicópteros para esparcir más de 3.5 millones de esferas con más de 20 millones de semillas nativas. La titular de la dependencia, Mónica Patricia Mixtega Trejo, destacó que este método automatizado permitirá llegar a barrancas e inaccesibles terrenos dañados por sequías, incendios y la plaga del gusano descortezador en 14 municipios hidalguenses.
Para las familias que han atestiguado la pérdida paulatina de áreas verdes en la zona metropolitana y comunidades rurales, el proyecto representa un respiro necesario, aunque exige una vigilancia ciudadana rigurosa. Diversas voces ecológicas advierten que el lanzamiento aéreo debe acompañarse de monitoreo constante en tierra para garantizar que los brotes sobrevivan a las condiciones climáticas adversas.
La urgencia de frenar el deterioro ambiental en la entidad
El panorama forestal en el estado presenta cifras críticas registradas por las dependencias oficiales. Tan solo entre los años 2023 y 2026, los incendios consumieron 13,449 hectáreas, mientras que las plagas afectaron otras 12,176 hectáreas de arbolado.
Frente a esta crisis ecológica, el gobierno encabezado por Julio Menchaca Salazar contempla restaurar más de 31,289 hectáreas combinando la reforestación tradicional con este modelo tecnológico. Como parte de estos objetivos, la administración estatal prevé la distribución de 2.6 millones de plantas forestales durante el presente año.
El éxito de este esfuerzo masivo dependerá de la continuidad en las labores de protección forestal y del cuidado comunitario. En los próximos meses se evaluará la efectividad del despliegue aéreo, una prueba clave para constatar si la tecnología desarrollada en aulas hidalguenses logra transformar el ecosistema regional.




