La Subsecretaría de Protección Civil y Gestión de Riesgos encendió las alarmas en todo el territorio estatal tras confirmar la llegada del frente frío número 2.
Este fenómeno meteorológico provocará lluvias intensas con puntuales torrenciales y un drástico descenso térmico del 16 al 18 de octubre.
El impacto más crítico se concentra en la zona norte de Hidalgo, donde se prevén acumulaciones de agua de 150 a 250 mm.
Además, los termómetros registrarán temperaturas mínimas de 0 a 5 °C, acompañadas de vientos intensos que afectarán el cotidiano de miles de familias.
Alerta por deslaves e inundaciones repentinas
Las autoridades advierten sobre el riesgo inminente de inundaciones en zonas bajas, así como crecidas de ríos y arroyos.
En tramos carreteros y zonas serranas, el peligro se incrementa debido a posibles deslaves y desprendimientos de rocas.
Entre la población hidalguense crece la preocupación por el estado de los drenajes urbanos y los caminos rurales, los cuales históricamente colapsan ante tormentas de esta magnitud.
Ciudadanos exigen a los municipios un monitoreo constante en los puntos más vulnerables para evitar contingencias mayores.
Antecedentes y recomendaciones oficiales
La presencia combinada de masas polares y precipitaciones torrenciales suele paralizar el tránsito intermunicipal y generar emergencias viales en las sierras Alta y Gorda.
Ante este panorama, las autoridades exhortan a la población a no cruzar cauces de agua, extremar precauciones al conducir y atender de inmediato las indicaciones de los cuerpos de rescate.
Se contempla que las condiciones de inestabilidad climática se mantengan hasta el domingo.




