El pasado 14 de septiembre, un derrumbe en la carretera estatal ramal a Pisaflores, específicamente en el municipio de Chapulhuacán, generó un gran desafío para las autoridades locales.
En respuesta, la Secretaría de Infraestructura Pública y Desarrollo Urbano Sostenible (SIPDUS), bajo la dirección del gobernador Julio Menchaca, ha tomado medidas inmediatas para abordar esta situación.
Intervención y maquinaria desplegada
Después del incidente, maquinaria pesada fue trasladada a la zona para comenzar el retiro del material acumulado.
La Dirección General de Conservación de Carreteras Estatales (DGCCE) envió excavadoras y cargadores frontales; sin embargo, el acceso se ha complicado debido a las curvas pronunciadas del camino. Por ello, fue necesario bajar la maquinaria de los tráileres para facilitar el avance a lo largo de la carretera afectada.
Evaluación de la estabilidad del terreno
A las pocas horas del derrumbe, el Servicio Geológico Mexicano (SGM) realizó una inspección para evaluar la estabilidad del terreno. Se estima que unos 15,000 metros cúbicos de material han sido desplazados en el kilómetro 2 100.
Afortunadamente, no ha habido afectación a viviendas ni comunidades en riesgo de quedar incomunicadas. Además, se han identificado rutas alternas para el tránsito de los ciudadanos mientras se resuelve esta situación.
Las lluvias continuas también han causado otros asentamientos y agrietamientos en la carretera, lo que requiere la construcción de muros de contención y la reconstrucción de pavimento.




