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Autoridades de Hidalgo alertan por riesgo de golpes de calor en adultos mayores

Autoridades de Hidalgo alertan por riesgo de golpes de calor en adultos mayores

La Secretaría de Bienestar e Inclusión Social (SEBISO) ha lanzado un llamado urgente a las personas adultas mayores para prevenir golpes de calor y deshidratación, especialmente en épocas de altas temperaturas. Mariana Rojo, gerontóloga del Instituto para la Atención de las y los Adultos Mayores del Estado de Hidalgo (IAAMEH), ha enfatizado que esta es una temporada particularmente complicada para este grupo etario debido a sus padecimientos crónicos.

La deshidratación ocurre cuando el cuerpo utiliza más líquidos de los que ingiere, afectando el funcionamiento regular del organismo. Para prevenirla, se recomienda a los adultos mayores hidratarse regularmente durante el día, consumiendo al menos litro y medio de agua. Los sueros orales también son una opción, aunque deben ser consumidos con precaución en pacientes diabéticos debido a su contenido de sales y azúcares, por lo que deben diluirse con agua natural.

La elección de la vestimenta también es crucial: se sugiere usar ropa ligera, fresca y cómoda. Además, la protección de la piel es fundamental para evitar quemaduras, ya que esta se vuelve más sensible durante la temporada de calor. Es importante mantener una buena ventilación en el hogar para generar corrientes de aire y mantener los espacios frescos.

Identificación y Manejo de Golpes de Calor

Un golpe de calor es una emergencia médica que se caracteriza por un aumento súbito y peligroso de la temperatura corporal, que puede superar los 40 grados Celsius. Este fenómeno es generalmente causado por la exposición prolongada al sol o el esfuerzo físico en ambientes extremadamente cálidos, húmedos o con poca ventilación. Reconocer los síntomas tempranos y actuar de manera oportuna es crucial para prevenir complicaciones graves, especialmente en adultos mayores.

Los síntomas de un golpe de calor incluyen una temperatura corporal elevada, piel seca y caliente al tacto, dolor de cabeza intenso, ritmo cardíaco acelerado, fatiga extrema, sed, náuseas, vómito, somnolencia, espasmos musculares y, en casos avanzados, convulsiones y pérdida de conciencia. La identificación temprana de estos signos es esencial para iniciar un manejo adecuado y evitar consecuencias fatales.

Ante la presencia de estos síntomas, es primordial actuar rápidamente. Primero, coloque a la persona afectada en un lugar fresco y bien ventilado. Es fundamental reducir la temperatura corporal aplicando paños húmedos, especialmente en la frente y la nuca. También se deben ofrecer sorbos de agua para hidratar, pero se debe evitar que la persona ingiera grandes cantidades de líquido de una sola vez. Estas medidas iniciales son vitales mientras se busca atención médica inmediata.

Buscar atención médica en la unidad de salud más cercana es una prioridad. Los profesionales de la salud pueden proporcionar tratamientos adicionales, como administración intravenosa de fluidos y control de la temperatura corporal mediante métodos médicos avanzados. Además, la monitorización continua es esencial para evitar complicaciones adicionales y garantizar una recuperación segura.

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