Las maniobras peligrosas de quienes buscan ganar tiempo invadiendo el carril exclusivo del Tuzobús tienen los días contados en la zona metropolitana. Con un despliegue sin precedentes en el bulevar Felipe Ángeles y la carretera México–Pachuca, las autoridades buscan frenar de golpe los siniestros viales y devolver el orden al tráfico diario.
La estrategia es encabezada por la titular de la Secretaría de Movilidad y Transporte (Semot), Lyzbeth Robles Gutiérrez, en coordinación con el Sistema Integrado de Transporte Masivo de Hidalgo (Sitmah). El plan de choque responde al incremento de percances generados por vehículos particulares que bloquean el paso del Transporte Metropolitano.
Para asegurar sanción a los infractores, se establecieron 12 puntos fijos de supervisión en ambos sentidos de la vialidad. Cada módulo cuenta con personal jurídico del Sitmah, garantizando que las boletas de infracción se emitan de forma inmediata y sin espacio para vacíos legales.
Esta medida ha encendido la conversación entre los automovilistas pachuqueños. Aunque la mayoría celebra que se ponga un alto al caos provocado por conductores imprudentes, persisten las dudas ciudadanas sobre si el operativo mantendrá su rigor a largo plazo o si terminará generando mayores embotellamientos en los carriles de tránsito general durante las horas pico.
El despliegue contó con el aval del secretario de Seguridad Pública de Hidalgo, Salvador Cruz Neri, así como de los mandos policiales de Pachuca y Zempoala. Esta suma de esfuerzos busca sentar un precedente directo en los accesos más transitados del estado.
En los próximos días se evaluará el impacto de los primeros folios aplicados, mientras los usuarios del transporte masivo esperan que las multas se traduzcan en un servicio más ágil y seguro.




